Reseña escrita por TATXU

Acabo de prácticamente retornar hace tres meses a la afición de los juegos de rol después de más de una década sin jugar y ya estoy escribiendo una reseña ¿Por qué? Los motivos de mi retorno podrían dar para otro artículo, así que por ahora lo resumiré en que me apetece hacerlo, que mejor razón.

Si bien alguien dirá ‘¿Más de diez años sin jugar a rol? Entonces estas muy desfasado, cuidado con donde te estas metiendo.’ Bueno, dicha época de sequía vino precedida por una época de abundancia, de jugar con frecuencia semanal y a menudo varios días a la semana, que duró casi veinte años (ya estoy dando pistas, si, voy teniendo cierta edad)

Esta situación quizá (ya veremos) me permita aportar una visión diferente, desde fuera (como si acabara de salir de mi refugio nuclear), a la evolución que han tenido los juegos de rol en la recién terminada década.

Y con la idea de empezar poco a poco, ya sin más preámbulo, hoy voy a hablaros de ECOS DISONANTES.

Empecemos por la información general. Ecos Disonantes es una serie de diez escenarios one-shot (pensados para jugarse en una sesión cada uno de ellos) creados por Fraser  Simmons, al ritmo de uno al mes durante diez meses, y recopilados en su edición en ingles por Samjoko Publishing, para posteriormente editarse en España de la mano de The Hills Press.

Estamos ante un juego PbtA (Powered by the Apocalypse) lo cual implica un montón de cosas que por el bien de la longitud de esta reseña voy a dar por hecho que el lector conoce, pero es necesario mencionarlo, ya que la combinación del formato y mecánica de juego es lo que hacen de Ecos algo muy especial.

Una vez revisado el manual base que incluye, y en el que podremos encontrar toda la esencia de PbtA, y por tanto las reglas que serán comunes a todas las sesiones, lo siguiente es seleccionar el escenario. Las diez sesiones que lo conforman pueden jugarse en cualquier orden, si bien se nos ofrecen en un orden recomendado. Cada escenario nos añadirá el resto de la información necesaria para jugarlo, reglas adicionales, inicio de la sesión mediante una batería de preguntas y cuatro libretos específicos para la sesión.

Pero ¿si cada escenario nos plantea una situación diferente, con reglas diferentes e incluso libretos específicos, como se relaciona todo? Esto es lo especial de Ecos Disonantes y aquí es donde PbtA hace su magia.

Todos los escenarios transcurrirán en una misma ciudad ¿Cuál? La que el grupo de jugadores decida, teniendo bien presente que esta ciudad les acompañará sesión tras sesión, haciéndose cada vez más real y viva en la ficción. Pero no solo eso. En su primera sesión los jugadores definirán y se encontraran con una disonancia en su historia. Algo que no cuadra, algo que no debería estar ahí o existir, algo inexplicable que quizá sea misterioso. O sobrenatural. A lo mejor será aterrador. Sea lo que sea, sus ecos, como las ondas en un estanque al que se arroja una piedra, irán apareciendo en las futuras sesiones de juego.

Y hasta aquí puedo leer, no porque vaya a desvelar nada relevante, lo cual es imposible ya que prácticamente, como PbtA pide, todo lo interesante surgirá de la imaginación de cada grupo de juego. No sigo leyendo porque en el momento de escribir esta reseña solo he participado como jugador en el primer eco, ‘El Atraco’, y por tanto mi opinión a continuación se basa por ahora en esta única sesión.

Lo primero he de decir que me acerco, en mi regreso a los juegos de Rol, a los juegos PbtA con una mezcla de excitación y temor. Veo en ellos una poderosa herramienta narrativa a la vez de extrema fragilidad, en el sentido de lo precario de un castillo de naipes.

También he de indicar que fue la primera sesión PbtA para todo el grupo de cuatro jugadores entre los que estaba yo, y solo nuestra Maestra de Ceremonias tenía experiencia previa en esta filosofía de juego. Si ello fue algo positivo o negativo aún está por decidir en nuestras tertulias en el club (recostados en nuestro sillones, degustando un buen habano mientras agito la copa de coñac de diez años que tengo en mi mano derecha. Si tan solo el maldito Phileas se callara unos minutos y dejara de contar tanta batallita, quizá podría ordenar mejor mis desvaríos)

Para mí fue una experiencia muy satisfactoria y una tarde muy divertida, aun cuando hubo varios momentos en los que se nos fue un poco el control narrativo y de no ser por nuestra MC de seguro todo hubiera ido a peor. Pero ahí es donde quiero llegar en concreto para esta reseña.

Sin haber jugador todos los escenarios, no puedo dar una valoración objetiva del conjunto que conforma Ecos Disonantes, pero si voy a aventurarme a ofreceros un par de conclusiones personales porque ¿si no me mojo a que he venido aquí?

CONCLUSIONES

La primera es que creo que la originalidad de lo que nos propone Ecos Disonantes junto con lo cuidado de la experiencia narrativa que presenta cada escenario lo hace más que merecedor de animarse a jugarlo.

Lo segundo y más importante, es que me ha parecido una buena opción para introducirse en el mundo PbtA, a causa de la compartimentación de cada sesión. Por muy desastrosa que pudiera resultar una sesión, es imposible arruinar la campaña: coges de ella lo más relevante, lo disonante, y te vas al siguiente escenario sabiendo que comenzaras de cero, con un nuevo libreto, en un nuevo emplazamiento y con una sesión más de experiencia en esta interesante forma de juego que proponen los Powered by the Apocalypse.

Por último y por comentar también algo que puede ser una pega, decir que los escenarios están preparados para cuatro jugadores más el Maestro de Ceremonias. Por su diseño, ser menos podría descafeinar la experiencia y ser más requeriría añadir libretos que de no estar adecuadamente preparados tampoco funcionarían.

Termino la reseña con más ganas aun de saltar ya al segundo escenario ‘Suburbia’ y ¡jugar para descubrir lo que pasa!

Enlaces de interés:

https://samjokopublishing.com/

https://www.thehillspress.es/

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